Fundada en el año 1958 por Francisco Noval y Remedios Rodríguez, la heladería Islandia prosigue su exitosa andadura de la mano de Iván Noval, tercera generación de la familia, que un día dejó su Tuilla natal, parroquia de Langreo, para instalarse en Gijón.
Ubicada en uno de los locales de la céntrica calle San Antonio nº4, conocida zona como “bajovilla” la heladería ha sabido estar siempre presente en las noticias, tanto regionales como nacionales. La incorporación a su carta de helados de sabores, digamos “peculiares”, fuente de inspiración de Pepu, uno de los hijos de la pareja langreana, consiguió atraer la atención, y por supuesto el paladar, de foráneos y turistas.
¿Quién no ha oído hablar del helado de fabada, oricios, queso cabrales, sidra, manzana, arroz con leche…?
Todas estas propuestas elaboradas por Pepu, que falleció en el año 2016, han seguido en la carta de Heladería Islanda, con novedades añadidas por su sobrino Iván, sustituto inigualable en la búsqueda de sabores como los de “tigretón” o “pantera rosa” dulces que nos recuerdan a la infancia.
Otra de las delicias indiscutibles es su nata montada, que no solamente se ha hecho famosa como postre, sino también para la elaboración de “carajillos” o “irlandeses” en los bares y pubs más renombrados.
Su tarta Gijonesa, Charlota o de Mus de Chocolate, son otra de las especialidades de la casa que están en carta durante todo el año.